Sinopsis:
Un país corrupto; una trama en la que se entrecruzan los hilos de un poder sombrío; la violencia colombiana registrada con el molde narrativo de un género que recuerda a los personajes del cine policiaco que tratan de resolver un misterio inquietante por la muerte que lo ronda; los recursos y definiciones de este tipo de historias, recuerdan la tradición a la que pertenece Perder es cuestión de método.
El detective es acá un periodista: Víctor Silampa; la mujer que lo acompaña, una prostituta llamada Quica; el escudero de Silampa, un hombre moldeado a la manera de Sancho Panza, de apellido Estupiñán; el decorado lo completan los sospechosos de siempre: los políticos, los mafiosos y los policías que ejercen la ley dependiendo de la oportunidad que les brinda la víctima de turno. Entre el humor descarnado, la brutalidad y el escepticismo, Perder es cuestión de método esboza un patrimonio común al entorno latinoamericano: cómo vencer la decadencia y la ruina, retando el imperio de una casta invulnerable que sabe acomodar la ley a sus propios intereses.
La puesta en escena y la dirección de Sergio Cabrera, pertenecen a la tradición de la comedia colombiana que nos enseña el país a la manera de las caricaturas sociales, a través de las cuales se ve la más cruda realidad con la ironía que redime.
Hugo Chaparro Valderrama
Laboratorios Frankestein |